24 septiembre 2016

El platanar, café de Nicaragua


SUSTITUCIÓN 

Es en la noche cuando te echo en falta,
durante el día que te necesito,
en la mañana miro al infinito
abismo que me ciega y que me asalta.
Asciendo hasta la cúspide más alta 
y apuro el cáliz diario de mi rito,
en tu volcán ausente me derrito
entre la lava súbita que salta.
Ofreces y no das, te haces la sueca,
regalas tiempo al tiempo, te demoras
hasta la eternidad, pasan las horas
muertas ardiendo por mi mano hueca.
Para matar el tiempo de agonía
me buscaré una nueva compañía.