19 octubre 2017

The lonely city




En la carrera
de la vida la meta
es el camino.



La vida pasa
seria, la muerte llega
muerta de risa. 



Luna de día 
el sol que la persigue
huye desnuda.



Por más que corras
de la muerte no escapas
nunca viv@.



Como burbujas
reverberan las notas
del violonchelo.



En el principio
dos sonidos formaron
la melodía.




Cuando unos labios
se disuelven en otros
se para el tiempo.



Llega la hora
de cerrar las ventanas
de la existencia.



Como las olas
se secan en la arena
así las vidas.



Miro tu foto 
con tu mano perdida
bajo la seda.



Cierro la puerta
para abrirla si vuelves
para quedarte.



Ventisca y hojas
dirimen diferencias
en los cristales.


14 octubre 2017

La Escondida, café en Kaffebrenneriet con Vilde




Las venecianas 
meten la luz del sol
entre barrotes.



De algo puede
salir todo, de nada
solo la nada.



Cada mañana
en los cafés gotean
las soledades.



En el teléfono
entiendo tus palabras
antes de oírlas.



Piensa que cuando
piensas que ya la tienes
no tienes nada.



Viniste a darme
antigua compañera
la despedida.



Puse mi mano
en tu muslo en el cine
sentí tu pánico.



Una carrera
echamos en la orilla 
del río descalzos.



Te di la mano
mientras él a tu lado
se hacía el dormido.



El a tu lado 
las cigarras vibrando
tú me mordías.



Cuando te acercas
tu halo en movimiento
me lo da todo.



El libro enarca
su lomo como un gato
que se acaricia.



Los ojos cazan
al pasar los renglones
su sinsentido.



Huyo de ti
desesperado y siempre
llego al principio.



Nos acercamos
y a punto de abrazarte
pasas de largo.



Abres los ojos
y en una exhalación
ya los cerraste.



Viento y rocío
nuestras caricias duran
solo un latido.



Tira su flecha
el martín pescador
al ras del río.

07 octubre 2017

Haikú al sol




Fin del otoño
al ras del horizonte
bosteza el sol.



Laten los pulsos 
de tu mano y la mía
sobre la mesa.



Caigo en picado
al fondo del abismo
cuando te acercas.



Leo en tus ojos
las páginas vacías
donde no existo.



En la terraza 
desierta de tu casa
solo silencio.



Salen las nubes
no se sabe de donde
y tú no llegas.



Entre las ramas
de los robles el viento
hace sus nidos.



Cuando te veo 
algo de mi se eleva
al infinito.



Siento el espasmo
de tu cuerpo encendido
en otros brazos.




Nos encontramos
después de tantos años
como si nada.



Desde el hotel
me ofreces en tu coche
la despedida.



El herrerillo
se posa en el alambre y
desaparece.



En la rendija
las gotas del alero
golpean la hoja.



Vas caminando
por el sendero helado
del precipicio. 



El sol alumbra
las copas de los árboles 
que el viento agita.



Nieve en el aire
nubes de madreperla
broche prendido.





Las calles limpian
por la noche sus dientes
de transeúntes.





La luz del norte
brilla como una hoja
de guillotina.



06 octubre 2017

Poemas canónicos, K.



Ríspido, un partido ríspido.

ΣΥΡΙΖΑ:
Συναςπισμός (avance de los hoplitas con los escudos juntos)
Pιζοςπαστικής 
Aριστεράς

«Much need...»
M. Houellebecq

En flåttnymfe i forhold til en fyrstykk
🐛🚭

Indoeuropeo 260:
157 lenguas vivas
103 lenguas muertas

Anastomosis
Orquiectomía

Diamante de Jaipur, Raúl Murcia Jaén

Europa en guerra:
La Iliada
La guerra de las Galias 
Guerra y paz
Por quién doblan las campanas
Sin novedad en el frente del oeste 
Voyage au bout de la nuit
Chanson de Roland
Sagas islandesas
Cantar de mio Cid 
...


Asker krematorium, bårehus, av Carl-Viggo Hølmebakk, 2000. Posiblemente acabaré yo ahí.

Gabriel Matzneff nunca ganará el Nobel. 

Vizcaíno:
Anda, caballero que mal andes; por el dios que crióme, que, si no dejas coche, así te matas como no estás ahí vizcaíno.
Entendióle muy bien don Quijote... Si fueras caballero...
-¿Yo no caballero? Juro a Dios tan mientes como cristiano. Si lanza arrojas y espada sacas, ¡el agua cuán presto verás que al gato llevas! Vizcaíno por tierra, hidalgo por mar, hidalgo por el diablo, y mientes que mira si otra dices cosa.

- no es bien que los hombres honrados sean verdugos de los otros hombres no yéndoles nada en ello.

A ver señores licenciados (Carlos Espina y José Manuel Espina), encontré un fallo en el Quijote:
En el cap. XXIII Ginés de Pasamonte le roba el burro a Sancho Panza y en la página siguiente pone: "y así, mandó a Sancho que se apease del asno..." Y el cap. XXV ya va Sancho con su jumento, sin que se mencione que se lo han devuelto ni que lo ha encontrado. Y en la pág. 1131 del mismo cap. vuelve a decir Sancho: "más fue perder el asno, pues se perdieron en él las hilas y todo".
Corregido en la parte segunda.


Latinajos:
Sursum corda: levantemos el corazón
Ad osculum parata: lista para el beso
Post tenebras spero lucem

Mit roten Rosen fangt die Liebe
meistens an et fini souvent avec des lames rasoir Gilette extra-bleues. Modiano, la place de l'Etoile, 149

Villa Triste, Modiano: elle a voulú que je mette mon monocle et je l'ai accepté, car c'est n'était pas un soir comme les autres.

Páramo: haz por pensar en cosas agradables porque vamos a estar mucho tiempo enterrados.

Borges, la cifra, elegía: loado sea el amor en el que no hay poseedor no poseída, pero los dos se entregan.

SOLON: sin método, orden, voluntad, esfuerzo y sacrificio no son posibles ni el genio ni el triunfo.

Ovidio 'de amore': donec eris felix, multos numerabilis amicos: tempora si fuerint nubila, solus eris.

Sobre Cataluña: "No, aún no quiero creer que don Quijote se aferró a su último sueño en el extranjero." David Torres, Público 6.10.17

28 septiembre 2017

Té verde en Bondi




Para  J L-D



Seduces a la vuelta de la esquina
cuerpos desnudos en la noche oscura,
acechas a través de la ranura
las siluetas detrás de la cortina,
descubres en tu manto de neblina
una luz de metal, apenas dura
un segundo sentir la empuñadura
en el pecho sumido en la ruina.
Los valles, las llanuras, las cunetas,
las desembocaduras de los ríos,
los hondos mares y los hielos fríos
acogen tus despojos en sus grietas.
Pero siempre florece de lo inerte
la vida que se venga de ti, muerte.

24 septiembre 2017

Tade, con Giovanni

VOYAGE AU BOUT DE LA NUIT: 


La plupart des gens ne meurent qu'au dernier moment. 

Á vingt ans je n'avait déjà plus que du passé.

Tant que le militaire ne tue pas, c'est un enfant. 

Les chiens ressemblent aux loups quand ils dorment.

Carnaval le jour, écumoir la nuit, la guerre en douce.

L'homme n'est pas longtemps honnête quand il est seul, allez!

N'importe quoi, dans la vanité, c'est mieux que rien du tout.

Il y a, c'est exact, beaucoup de folie à s'occuper d'autre chose que de ce qu'on voit. 

Faire confiance aux hommes c'est déjà se faire tuer un peu.

Pour un Espagnol colonisateur il était même étrangement africanophobe à ce point qu'il se refusait de se servir aux cabinets, quand il y allait, des feuilles de bananiers et qu'il tenait à sa disposition pour cet usage, toute une pile du Boletín de Asturias, exprès. 

C'est par les odeurs que finissent les êtres, les pays et les choses.

Pour moi, j'en avais assez pris des espectacles de la mer et de la fôret pour une éternité. 

Une forte vie intérieur se suffit à elle même et fairait fondre vingt années de banquise.

Le voyage c'est la recherche de ce rien du tout, de ce petit vertige pour couillons. 

La guerre avait brûlé les uns, réchauffé les autres, comme le feu torture ou conforte, selon qu'on est placé dedans ou devant.

A chaque vertu sa littérature inmonde. 

Nous demeurions parmi les banalités et je faisais l'impossible pour qu'une engueulade définitive ne survînt entre nous. 

C'est le voyageur solitaire qui va le plus loin.

Je n'en finissais pas de quitter tout le monde.

C'est peut-être ça qu'on cherche à travers la vie, rien que cela, le plus grand chagrin possible pour devenir soi même avant de mourrir. 

De la morale de l'humanité je m'en fous, énormément, ainsi que tout le monde d'ailleurs.

La vie c'est ça, un bout de lumière qui finit dans la nuit.

Un homme c'est n'est rien que de la pourriture en suspens.

Il les trouvait bien les mots, mais il ne les sortait pas, ils lui restaient plutôt dans la bouche, à faire des bruits.

Á côté de ce vice des formes parfaites, la cocaïne n'est qu'un passe-temps pour chefs de gare.

Tout ce qui est dans le trotoir appartient à la police.

21 septiembre 2017

Cortado con Sindre



Por entre el sueño
el libro que leía
sigo leyendo.



La noche marca
sin principio ni fin
su rumbo ciego.



Cada mañana 
quito de mis deseos
las telarañas.



Como un tornado
devastando mis velas
pasas de largo.



Sobre el asfalto 
retumban las pisadas 
que no regresan.



La luna muerta
mete su terciopelo
por la ventana.



Pasan los años
y el árbol hacia adentro
sigue creciendo.



No se diluye
el olor de tu cuello
en mi memoria.



Sale tu vuelo 
destino a las antípodas
y aquí me dejas.



Con cada hoja
más se acerca el final
de nuestro libro.






Junto a mi fuego
esperaré a que vuelvas
cuando fracases.




Llamas y llamas
y nunca te contesto
por si me abrasas.




En la botella 
echo al mar el mensaje
de una hoja en blanco.




Te fuiste a donde
nos separa un abismo 
entre los labios.




Miras el brillo
de una estrella lejana
que se ha apagado.



Solo en la tierra
que da la vida existe
también la muerte. 



Fuiste la Aurora
de los rosados dedos
de mi odisea.



Cuanto más nieva 
más profunda es la vida 
bajo la tierra



La encrucijada
de donde todos parten
es mi destino.



Pierdo la apuesta
de impedir tu recuerdo 
aunque no juego.



En tu mirada
no encuentro la salida 
del laberinto.



Con los aleros
izados las pagodas
alzan el vuelo.




Los abedules
retuercen en la nieve
su sombra fría.



Crece la pila
de libros en la mesa
vivos por dentro.



El móvil quieto
espera la llamada
que lo despierte.





En pleno océano
el velero se agita
contigo adentro.



Cada mañana 
la fábrica de armas
abre su puerta.



Sobre la mesa
los libros depositan
sus pesadillas.



En algún sitio
estarás esperando
que dé contigo.



En el mensaje
tus palabras susurran
ecos de ecos.



Tu voz emprende
el peligroso viaje
a mis oídos.