16 abril 2016

Borboya


PRÓRROGA 


Muérete muerte y déjame tranquilo
seguir la trayectoria desolada
de su fuga, hasta la última parada
del destino, que pende de tu hilo.
La vida es un pasar la vida en vilo
huyendo de la sombra de tu espada,
un alto en el camino donde nada
más que el filo me acecha con sigilo.
Haz como que te vas, fíngete muerta,
mientras yo me desvivo en la agonía
plagada de su ausencia, hasta ese día 
que corras el cerrojo de la puerta.
Apura tu veneno hasta las heces
y déjame tenerla antes mil veces.